Consejos para decorar en color rojo

Cómo utilizar el color rojo en la decoración de interiores

El rojo es un color potente. El color de la sangre y del amor. Un tono que da vida. Es empleado en muchas ocasiones en interiores. No obstante, teniendo en cuenta que estamos ante uno de los colores más potentes, es necesario hacerlo con cautela. Te enseñamos algunas ideas para decorar y cómo utilizar el rojo en la decoración de interiores.

Psicología del color rojo

Dentro de la psicología del color, el rojo es pura vida y no hay duda de ello. Teniendo en cuenta esto, pensemos que en la vida hay buenos y malos momentos. En el rojo pasa algo similar. Por un lado, es un color que nos expresa dinamismo. Un tono rojo puede ser cálido y evocar al amor o la alegría. Por otro lado, el rojo puede ser un color que indique peligro, que fomente la agresividad y que de paso a la rabia o la ira. Es un color de extremos, de eso no hay duda alguna.

Consejos para decorar con el color rojo

Si no queremos caer en el error de pasarnos con el rojo, conviene que tengamos algunos consejos claros para saber utilizar el color rojo en la decoración de la casa.

Para empezar, es mejor no abusar de ningún tipo de rojo. Intenta que el rojo, en la medida de lo posible, sea un color complementario y no el hilo conductor de tu decoración. No sobrecargues las estancias pues puedes conseguir el efecto contrario al deseado.

El rojo es un color que incita al movimiento y la actividad. Por este motivo, es un tono que se puede emplear sin problemas en zonas de paso como los pasillos. Además, también será una buena tonalidad para lugares comunes en los que la actividad está siempre presente. Espacios, por ejemplo, como salas de juego o un comedor.

Ten en cuenta que los colores cálidos como el rojo aumentan el apetito. Además, otro poder es el de agilizar nuestros sentidos. Con un color rojo nuestros sentidos siempre estarán alerta. Atendiendo a esto, es un color interesante en la cocina.

Si no te atreves a pintar paredes ni muebles, puedes intentar poner el rojo como un color de acento. Un color que no sea el principal. Para ello, intenta aprovechar los textiles. Sí, el textil es fácil de incluir y muy económico. Coloca cojines rojos o alfombras. Si quieres arriesgar un poco más, pero sin pasarte, apuesta por las cortinas.

Significado del color rojo en la decoración

Fuente || Pinterest

1. Cómo combinar el rojo con otros colores

Combinar el rojo con otros colores en la decoración es una buena estrategia. Sería un suicidio decorativo apostar todo al rojo en un comedor o en un salón. Así pues, mézclalo con otras tonalidades:

  • Con blanco: el rojo combinado con el blanco se potencia, así que no dudes en decorar con el color blanco tu casa. Las paredes blancas con mobiliario rojo son una elección maravillosa. También podrías pintar la pared de rojo y dejar los muebles en blanco, aunque es un poco más cargante. No obstante, en los espacios más amplios y luminosos puede funcionar bien.
  • Con gris: con grises o negros puede dar como resultado estancias modernas. Cuidado, pues son colores que ya de por sí apagan mucho las estancias. Las reducen visualmente y restan luminosidad. Sólo usa esta combinación cuando cuentes con grandes ventanales por los que pase muchísima luz natural. Si no, te verás obligado a utilizar grandes dosis de luz artificial.
  • Con marrón:  con tonos tierras como el crema o el beige, el rojo queda muy pero que muy bien. Además, en esta combinación puedes meter otro agente externo, el verde de las plantas. Se verá más resplandeciente y dará un toque fresco al ambiente.

2. Estilos de decoración compatibles con el rojo

No podemos decir que el rojo esté censurado en ningún estilo de decoración de interiores. No obstante, es cierto que algunos tonos pueden quedar mejor en determinados estilos decorativos. Así, en una estancia contemporánea, será mejor usar el rojo amapola, el rojo brillante o el rojo manzana.

Ahora que ya sabes cómo aplicar el color rojo a la decoración, recuerda que las estancias con un estilo decorativo tradicional, prefieren rojos más oscuros, rojos como el bermellón más clásico. Asimismo, una decoración informal podrá sentirse más cómoda con un tono ladrillo.

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